
A veces me pregunto por el proceso creativo detrás de un guión —así como por su falta—. “Tooth Fairy” —hace algunos días Liliana nos acercaba el tráiler y detalles del film— es una película con un típico guión de los que pueden hacer dormir a cualquiera por su falta de sorpresa: un jugador de Hockey —apodado “The Tooth Fairy” por la violencia de su juego y por quitar molares a sus contrincantes en los choques— es condenado por las hadas de los dientes a oficiar como una de ellas. Básicamente, la idea del guión es hacer literal un pseudónimo oportuno —si hay algo interesante en el deporte de Estados Unidos es la proliferación de motes curiosos para los jugadores.
Dwayne Johnson “The Rock” interpreta al jugador de Hockey condenado a calzarse las alas de hadita. Lo acompañan Julie “la novicia rebelde” Andrews y Billy “tira a mamá del tren” Crystal —la práctica de poner motes es altamente contagiosa—. Pero lo que más me preocupa es saber cómo se desempeñará Stephen Merchant en el film, ya que para ser sinceros no creo que compatibilice con el humor soso que se deja adivinar en el tráiler de la película.
Volviendo al proceso creativo, me gusta especular un poco más —toda especulación encontrará razón o error en el próximo estreno del film, al que asistiré y del que escribiré su crítica correspondiente—. Hacer literal un pseudónimo es el concepto detrás del guión y encontrar dos mundos opuestos —la violencia del Hockey y la magia de las creencias del infante— es un paso que pudo haberse dado de manera previa —o no— al concepto. La idea aquí es producir risa a través del choque de los opuestos, viejo y probado recurso humorístico si los hay.
A partir de este punto, los realizadores debieron pensar en el reparto. El físico súper trabajado es importante para apoyar el recurso y allí aparece el buen Dwayne. Nada más natural, nada más esperable. Porque esta película parece apoyarse en fórmulas gastadísimas para hacer reír. Una receta de cocina no podría ser más clara.
Foto: Collider










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