The Trotsky

Hace algunos años, cuando todavía era estudiante universitario, recuerdo haber leído algunos escritos de Trotsky. Por riesgo a sonar académico —uno de los peores registros de los que se tiene conocimiento— voy a citar de memoria. "La literatura es la realización de la utopía y el reverso del trabajo capitalista. Solamente necesitás un lápiz y una hoja para poder escribir". ¿Y qué quiso decir con esto el buen León? Que los medios de producción, en la literatura, ya están en tus manos.

"The Trotsky" es una película que espero con especial atención. En este film, escrito y dirigido por Jacob Tierney, un joven estudiante de nombre Léon —interpretado por un genial Jay Baruchel— reencarna al líder ruso en una comedia que reproduce la revolución en el seno de una institución educativa pública y canadiense. ¿Otra High School flick? No, aquí hay algo más.

Ocurre que León, después de trabajar en la fábrica de su padre en la que no duró ni veinticuatro horas antes de comenzar una huelga de hambre, es castigado por su progenitor quien le quita el beneficio de la educación privada canadiense y lo "condena" a la pública.

Pero el joven no se amedrenta y, convencido de ser la reencarnación del León original, decide agregarle un "re" a la revolución y reproducirla, dejando de lado el lápiz y el papel y haciendo "real" —real socialista— su causa. Claro que para esto tendrá algunos obstáculos: la apatía de los estudiantes del nuevo siglo, el hedonismo y la falta de compromiso, etcétera. Y lo que es más, deberá enfrentarse a un gélido director de nombre Berkhoff interpretado por Colm Feore, un excelente antagonista para el nuevo León.

La película se estrena el 14 de mayo.

Vía | Foto: QuietEarth