The Fourth Kind

Los habitantes de Nome, Alaska —un pequeño pueblo al cual sólo se puede llegar por vía aérea— ha sufrido extrañas experiencias desde 1960. Problemas con hábitos del sueño, desapariciones, suicidios, todos conectados con un fenómeno que ha obsesionado a la psicóloga, Dra. Abigail Tyler, a partir de la inexplicable muerte de su esposo. Las grabaciones de las sesiones de Tyler sirven como base al argumento que Olatunde Osunsanmi intenta exponernos en “The Fourth Kind”.

El título de la película se desprende de la clasificación de encuentros cercanos alienígenas que realiza el ufólogo estadounidense J. Allen Hynek. Aunque él nunca habló de un encuentro del cuarto tipo, Osunsanmi aprovecha su trabajo para agregar una última clase, la abducción. El argumento es apoyado con la hiperrealidad de las supuestas cintas testimoniales y una advertencia inicial de su protagonista, Milla Jovovich, donde sustenta que la historia es una recreación de hechos reales. La apuesta es una fusión de una película convencional con la nueva tendencia al estilo “grabación casera”, creando una extraña mezcla de thriller, sci-fi, horror y falso documental.

El experimento resulta en un largometraje de 98 minutos con una edición por momentos aceptable —los que no tenían nada que ver con el supuesto material de apoyo—, hermosos paisajes —que no tienen que ver con la localidad de Nome— y una gran carga de tensión vacía que, más allá de deberse a una historia bien contada, es el resultado de los gritos y la musicalización. Desde el inicio, la advertencia y la combinación de material no encajan; no termina de envolvernos en la trama que, de por si, ya es frágil.

The Fourth Kind” no evita que recuerde otra película de abducciones que, en su caso, sí está en hechos reales. “Fire in the Sky” narra la historia de Travis Walton, un leñador que fue abducido en 1975 en presencia de sus compañeros de trabajo. Cuando reaparece no sabe lo que pasó; poco a poco su recuerda las terribles imágenes de lo que le hicieron. No es una excelente película pero la retomo porque al menos cumple con el objetivo, recurriendo únicamente a borrosos flashbacks.

Creo que si el director y guionista hubiera presentado ésta misma historia en una producción apegada a la ficción, sin jugar con el concepto de recreación o el material real, no tendría tanto problema. Aún así se agradece que se haya atrevido a experimentar. A lo mejor en un futuro alguien lo logra de una manera efectiva.

Foto: FanPOP