

Lo conocimos a través de The Office. Un mockumentary británico producido por la BBC, que nos hizo creer que veíamos el acontecer diario de un grupo de empleados en una compañía distribuidora de papel. Ricky Gervais fue David Brent, su petulante director. Ridículo, exasperante, misógino e insoportable. El jefe que nadie quisiera tener.
Como todo comediante británico, el sarcasmo era nato y la simpatía se hizo presente por dos temporadas y dos especiales –los cuales se consideraron como una tercera temporada–; hasta que “Extras” –como su siguiente proyecto en TV– se presentó en su carrera, mientras “The Office” era realizada por productores estadounidenses. Una serie que ha detonado tantas sonrisas como su hilarante antecesora; mucho de esto, gracias a Steve Carell.
Pero Gervais no sólo es comediante de TV: quien trabajó como DJ en una estación de radio y ganador en 2003 en los OK Comedy Awards es productor, director y guionista. Y con respecto a lo que a nosotros concierne, en 2009 dirigió la cinta “The invention of Lying” y está por estrenar en abril de 2010 la comedia “Cemetery Junction“, donde actuará junto a Ralph Fiennes y Emily Watson. Él también la dirige.
La noche del domingo anterior, Gervais fue el conductor de los Globos de Oro en su edición 67; hasta se tomó una cerveza mientras presentaba a Mel Gibson. Hay una sobriedad en su actitud que no sabes cuándo dirá una tontería, algo que hace juego con el bajo perfil que este evento nos ha mostrado a lo largo de su historia. Comparado con la majestuosidad que veremos próximamente en los premios de la Academia, claro está. Una buena elección la de los organizadores.
Foto: Entertainment Weekly
Información sobre comentarios
¡Gracias por dejarnos tus comentarios! — por favor intenta mantener tu opinión relacionada con la anotación, no usar insultos, agresiones, o faltas de respeto al autor y otros participantes de la discusión, en caso de no hacerlo tu comentario podría ser borrado.
Existe mucha más información en nuestra política de comentarios.