
La nostalgia por los años ochentas no puede ser más evidente. Entre las producciones que llegarán a nuestras pantallas en un futuro cercano —tal vez lejano, aunque hay casos en los que esperamos no se concreten— tenemos una lista de películas, remakes o secuelas, que retoman las historias que vimos en aquellos años. Maniquíes, cazafantasmas, artes marciales… nos faltaban las criaturitas de oriente, los famosos “Gremlins”.
De acuerdo con /Film, el rumor ha rondado desde hace un par de años, sin tener nada en concreto. Era cosa de tiempo para que alguien se decidiera a iniciar el proyecto. Y parece que el momento ha llegado. MarketSaw reporta que “Gremlins 3” se encuentra en sus primeras etapas de desarrollo. Para ir de acuerdo con la otra “nueva” tendencia, en está ocasión veremos a la amenaza mogwai en 3D.
No se sabe nada más de la producción; ni quien tomará el puesto del director, ni quien será el guionista que se encargará de continuar con la historia. A pesar de esto —de su etapa tan temprana y la poca información del proyecto— no me sorprendería que veamos de nuevo, en la pantalla grande, al pequeño Gizmo. ¿No les trae buenos recuerdos esa criaturita?
En lo que se revela más información, me gustaría que ustedes opinaran:










Me gustan las precuelas, formalmente tienen los límites de las películas ya editadas y esta limitación suele ser un gran catalizador de historias.
En literatura esto es más claro, escribir novelas no es más que justificar el deseo, como si eso pudiera justificarse. Ajustándose como una sucesión de excusas posibles a algo dado, toda historia avanza.
Por eso voto una precuela para los bichitos locos de los ochenta. Una remake sería algo horrible.
En cuanto a la continuación de la historia, allí habrá que ver, pero mi voto va por las precuelas.
¡Saludos!
Odio los remakes aún más si la película es vigente y mas aún cuando se trata de copiar sin innovar solo de rehacer o remasticar un título para el público norteamericano. Las precuelas no me gustan porque sabes cual será su final y elimina toda posibilidad de sorpresa.