
Tras seis semanas de rodaje, un verano de intensa postproducción y un largo y fructífero recorrido por festivales (Concha de Plata al Mejor Director en el Festival de San Sebastián, Mejor Película en el AFI Fest de Los Angeles…), hoy viernes llega a las salas españolas “La mujer sin piano”, el segundo largometraje del realizador [Javier Rebollo] (el primero fue “Lo que sé de Lola”), con Carmen Machi como protagonista.
Durante este primer fin de semana en cartelera (hoy viernes 29, mañana sábado 30 y el domingo 31 de enero), Rebollo tiene una cita con los espectadores en los Cines Verdi de Madrid (Bravo Murillo, 28). Estos tres días, en la última sesión (22:30 horas), el director presentará la película y al finalizar la proyección participará en un coloquio con el publico presente en la sala. Mañana sábado, Carmen Machi se unirá al director en el coloquio.
La historia de “La mujer sin piano” se desarrolla íntegramente en la ciudad de Madrid y, por lo que me han contado, no es apta para espectadores adictos a los ritmos vertiginosos. Rebollo narra veinticuatro horas de la vida doméstica, laboral y sexual, de un ama de casa sumida en una monotonía absoluta. Una vida rutinaria e insulsa de la que una noche decide escapar. La mujer sin piano cuenta todo lo que le pasa en esta fuga que dura lo que dura la noche. Y es que cuando llega la noche, otro mundo aparece. Jan Budar, célebre actor, músico y guionista checo, es el coprotagonista.
Vía y foto: Avalon
(00:15 aprox.)







Poco hay que decir de lo nuevo de Rebollo. Una cinta que se recrea en el sentido, las pausas y la dilatación innecesaria del tiempo. Una cosa es que “presuma” se ser un director que busca lo poético, y otra que se recree minuto tras minuto en planos que no dicen nada y en una historia que, siendo suaves, aburre. Otro engañabobos más que, y digo con poco orgullo, vimos el jurado joven en la pasada edición del festival de San Sebastián. Sólo hay que ver los abucheos que recibió en plena entrega y el “cachondeo” vivido durante los aplausos para saber que se lo dieron por pena… La película va precisamente de eso…una mujer…sin un piano…como si hubiera sido “La mujer sin espátula, sin bragas limpias, sin un Hyundai”. Da igual. De vergüenza como defiende su película.
P.d.: que Carmen Machi se portó fatal con los pocos fans que más o menos le prestaron atención.