Avatar

Lo de “Avatar” es increíble. El hype —justificado o no— alrededor del film produce una increíble proliferación de noticias como ésta que da inicio al post, el último antes de que un servidor experimente la película, hada de las entradas mediante, en IMAX 3D —más vale tarde que nunca, y es que un tiempo de descanso en un destino con visos de slow city me alejó de los anteojitos mágicos, razón por la cual recién hoy podré verla.

¿Pero cómo es que un hombre murió después de ver “Avatar”? Parece ser que Mr. Kuo, un taiwanés de 42 años que sufría de hipertensión, no tuvo mejor idea que ir a ver el film que todo el mundo parece haber visto —todos menos yo, se entiende—. Y “Avatar” fue demasiado para su organismo.

Kuo sufrió un infarto a raíz de la excitación producida por ver “Avatar” en 3D. Y no es un chiste ni una línea marketinera de algún redactor perverso, qué se creen, sino que son las palabras de “un médico”. Kuo fue atendido en el hospital de Nan Men y murió por una hemorragia cerebral severa once días después de ver la cinta.

Hoy voy a ver “Avatar”. Lamentablemente no pude hacerme un chequeo general y ahora tengo miedo de eso que se suele decir por allí, en tierras de un boca a boca instalado para quedarse: “Andá a verla que va a volarte la cabeza”.

Vía: /Film | Foto: FilmSchoolRejects