loscrimenesdeoxford

“Los Crímenes de Oxford” se estrenó el pasado año y está basada en la novela escrita por el argentino Guillermo Martínez, “Crímenes Imperceptibles”. Siendo una coproducción británico-española, con Álex de la Iglesia como director y guionista y Elijah Good en el cartel, la película no tuvo una mala acogida. Ritmo, misterio, algo de acción (sin pasarse) y un John Hurt que prácticamente todo lo que hace lo hace bien, “Los Crímenes de Oxford” resultó una película fácil de ver, de seguir, entretenida… para pasar el rato, que se dice.

La única pega que le pondría es esos posos de previsibilidad que se pasean en algunas escenas. Pero, aún así, me parece una película de notable. Además, logró demostrar que Leonor Watling (era ella la que le daba la réplica al por siempre Frodo) actúa mejor en inglés que en castellano. Todo un descubrimiento. Lo mejor, la secuencia en la que el personaje de Elijah Wood pasea por las calles de Oxford poniendo en relación personajes y espacio con un seguimiento de la cámara impecable. Obra, claro está, de la mano maestra de Álex de la Iglesia. Lo peor, otra escena, la de los espaguetis, que daba un poco de asquito.

La trama tiene a Martin (Elijah Wood) como eje conductor. Un estudiante americano que llega a Oxford para estudiar con el profesor Arthur Seldom, un reputado matemático. Se aloja en una habitación alquilada en una casa donde vive una anciana con su nieta. Todo marcha según lo previsto hasta que la propietaria muere. ¿Muerte natural o asesinato? Se trata sólo del comienzo de una serie de crímenes en los que todos son sospechosos. Entre asesinato y asesinato, Martin conoce a Lorna, una española que juega a dos bandas. Pero, ¿quién es el culpable?

Foto: Filmorama