
Si no has visto Pi, en primer lugar, soluciónalo y, en segundo lugar, deja de leer (ya). La escena que he decidido rescatar hoy apenas dura medio minuto, más que suficiente para ser inolvidable. Fuera de contexto, impacta, entendida como una pieza del puzzle de Aronofsky, maravilla.
A veces, ver más allá es insoportable…










Añade un comentario