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Ventura Pons no para. Es como un Woody Allen catalán, dirigiendo casi una película cada año, contra viento y marea. Su nuevo trabajo se titula “A la deriva” y se basa en la novela “Area de servei”, de Lluís Anton Baulenas, autor al que Pons ya adaptó en “Anita no pierde el tren” y “Amor idiota”. Maria Molins, Roger Coma, Fernando Guillén y Mercé Pons son sus protagonistas, y el televisivo Boris Izaguirre también tiene un personaje secundario.

En “A la deriva”, Anna regresa de África, donde ha trabajado dos años en una ONG, y se contrata como guardia de seguridad en un exclusivo centro de salud a las afueras de Barcelona. Al romper con su marido e irse de casa, un compañero de trabajo le deja una autocaravana como vivienda provisional. Pasa unas semanas en un camping desierto y después se instala en el aparcamento de una área de servicio de la autopista. En una ronda nocturna del trabajo conoce un joven, ingresado por orden judicial, que no camina por causa de una parálisis y que se niega a revelar su identidad. Ella sentirá una creciente atracción, que se materializará en una relación oscura y de dependencia. Pero Anna no puede sacarse África de la cabeza

Para Ventura Pons, la historia trata de “personajes enfrentados, de una forma muy peculiar, a un tema universal, la necesidad del otro, y a la vez presenta subtemas igualmente riquísimos, apasionantes, muy presentes en casi todas mis películas, como la amistad, el desasosiego y el desarraigo”. Pues veremos, la sinopsis resulta sugerente y, viendo el tráiler, las imágenes son más atractivas de lo habitual en el cine de Pons. “A la deriva” se estrena en los cines españoles el 6 de noviembre.

Vía y foto: Baditri