ALT1040

La guía del geek

AppleWeblog

El blog no oficial de Apple en castellano

Bitelia

Todo sobre software y la web

BlogCorazón

Glamour 2.0

Cuchara Sónica

No podemos vivir sin música

Ecetia

Un amor poco natural por los videojuegos

Extracine

Reunimos estrellas y talento: el celuloide se hace digital

Gizmología

La tecnología y los gadgets no tienen secretos

Gizmóvil

Absolutamente todo sobre dispositivos móviles

hiperDEF

Alta Definición (HD), 3D y equipos HiFi

Monkeyzen

Las cosas que nos gustan

MotorFull

El mundo del motor

TVlia

La nueva televisión

Sección Deportiva

Apasionados por el fútbol

Vivir México

Contamos el pulso de un país intenso

Crítica: Amer, hipnótico y sensual debut de Hélène Cattet y Bruno Forzani

Amer

Amer, el debut en el largometraje de Hélène Cattet y Bruno Forzani, es una película de sensaciones, un relato vital narrado a través de la exacerbación de los sentidos. Los directores potencian la capacidad del espectador para que perciba los estímulos que su cerebro trata de discriminar. Cada gesto, cada tensión en la piel, cada mirada… Especialmente, cada mirada. Los directores nos invitan a mirar, a saciar nuestro voyerismo. No tardarán en amenazar nuestra intromisión en un claro homenaje a Buñuel que te deja clavado en el asiento.

En muchos aspectos, Amer puede considerarse un nuevo giallo. Es el Dario Argento más críptico. Una exposición violenta, perturbadora, sensual. Cattet y Forzani desarrollan un ejercicio estético capaz de atraparte con un arco argumental escuálido, pero suficiente: la infancia, adolescencia y juventud de una mujer ligada a la casa que guarda sus filias y fobias más profundas. A lo largo de la narración, la pantalla se inunda de colores vintage, rojos y verdes salpicados de negro en escenas hipnóticas, donde la música, en su mayoría composiciones de los 70, terminan de perfilar algunos momentos inolvidables.

En definitiva, Amer es una película impactante, hermosa, incómoda. Una película a la que no es fácil acercarse, y a la que luego es imposible dejar atrás.

Foto: Twitch

Comentarios

  1. Vi esta película en el festival de Sitges, y es infumable. Una hora y media soporífera en la que nunca pasa nada, ni tampoco te enteras de nada. Eso sí, todo relleno de unos planos muy buenos que te transmiten lo que siente en ese momento cada personaje, lo único bueno que tiene este quiero y no puedo de hacer algo diferente. Dolor de cabeza asegurado

    Responder

  2. M.Alcalde

    @Review: Te entiendo, no creas, pero yo apenas desconecté durante todo el metraje (y eso que mi predisposición no era precisamente la mejor).

    Responder





Todos los comentarios están sujetos a nuestras políticas de comentarios.

Información sobre comentarios

¡Gracias por dejarnos tus comentarios! — por favor intenta mantener tu opinión relacionada con la anotación, no usar insultos, agresiones, o faltas de respeto al autor y otros participantes de la discusión, en caso de no hacerlo tu comentario podría ser borrado.

Existe mucha más información en nuestra política de comentarios.