eduardomanostijeras

Hay escenas vistas en el cine que se quedan grabadas a fuego en el imaginario colectivo o en el personal de cada uno. En el mío hay una que se encuentra entre mis favoritas y que pertenece a “Eduardo Manostijeras”. Es una de las últimas. Ésa en la que Eduardo vuelve a casa de Peg, se encuentra a solas con Kim y ésta le pide que le abrace. Increíble. Sencilla, pero cargada de significado. Creo que es de las mejores escenas que he visto en el cine de Tim Burton y, sin duda, para mí, “Eduardo Manostijeras” es su gran obra maestra.

Después, ha habido muchas películas, algunas buenas y otras no tanto, pero creo que en aquella primera colaboración con Johnny Depp hizo su mejor y más personal trabajo. Un cuento maravilloso sobre las apariencias, el rechazo a lo diferente y el amor incondicional. El mito frankensteiniano revisado, renovado y reinventado. Siempre merece la pena volver a ver “Eduardo Manostijeras” y nunca es tarde para descubrirla. Anoche, preparando un trabajo tropecé con esta escena y no he podido evitar compartirla.

Foto: IMP Awards