gamer

Hay ocasiones, después de un día duro, en las que apetece ir al cine a desconectar. Apagar la neurona, como suele decirse, y dejarse llevar por lo que se está viendo. Bueno, pues si alguien busca eso, “Gamer” es la opción ideal. Acción a raudales, una trama fácil de seguir (previsible y sin complicaciones) y una realización impecable. Casi da la sensación de que se forma parte del juego gracias a las continuas idas y venidas de la imagen. “Gamer” gira entorno al mundo de los videojuegos y la obsesión del ser humano por buscar que estos sean cada vez más reales. Algo así como vivir la vida a través de las experiencias de otros.

Dos son los mundos virtuales de “Gamer”. Society, una especie de juego sim en el que los participantes dan rienda suelta a toda clase de perversiones (la gran mayoría de ellas sexuales) y en el que el estereotipo de jugador es un gordo incapaz de moverse de su casa por su peso. En otro videojuego, el que se centra la película y en el que Gerard Butler es el indiscutible protagonista, es Slayers. Aquí, un grupo de presos del corredor de la muerte luchan por sobrevivir armados. Disparos, golpes, explosiones… espectáculo puro y duro. El objetivo, aguantar 30 batallas vivo. Si alguien lo consigue, el reo alcanzará la libertad. Y en ésas se encuentra el personaje de Butler cuando arrancha la película. Lleva 27. Y tras él, manejando su suerte, un adolescente. El otro esteriotipo de jugador. Pero hay alguien más metido en todo esto, quien verdaderamente maneja los hilos, un hombre que se ha hecho rico creando mundos virtuales y convirtiendo a los humanos en esclavos de los propios humanos. Se trata de Ken Castle (Michael C. Hall) o, lo que es lo mismo, Dexter.

El campo de batalla está preparado, los jugadores han tomado posiciones y ya sólo queda una cosa: luchar por la salvación. ¿Quién ganará? ¿Quién perderá? A medida que la película avanza todo es cada vez más previsible (en ocasiones se les va un poco la mano, como con un número musical pasado de rosca), pero “Gamer” cumple con su función, entretener y dar la sensación de estar en un videojuego. No se le debe exigir más.

Foto: Allmoviephoto