
John Hughes, director muy prolífico en la década de los ochenta, murió repentinamente el martes en Manhattan a causa de un ataque al corazón, a la edad de cincuenta y nueve años. Se conocen pocos detalles del suceso, pero varias fuentes aseguran que el cineasta se encontraba de vacaciones en la famosa isla neoyorquina y sufrió un infarto durante un paseo matutino. Hughes deja atrás mujer, dos hijos y cuatro nietos.
Tras escribir durante la década de los setenta para la revista National Lampoon, Hughes saltó a la fama cinematográfica en 1983 gracias al guión de la exitosa comedia “Locas vacaciones de una familia americana”, protagonizada por Chevy Chase. Un año después, Hughes debutó tras las cámaras con la cinta “Dieciséis velas”, y a partir de ahí se convirtió en director de películas icónicas para adolescentes, como “El club de los cinco”, “La mujer explosiva” y “Todo en un día”, mientras seguía escribiendo guiones (“La chica de rosa” o “Las vacaciones europeas de una chiflada familia americana”, secuela de su primer gran éxito como guionista) y desarrollando su carrera como productor.
Hughes dejó de lado el cine teen en 1987 para probar fortuna con “Mejor solo que mal acompañado”, una comedia dramática protagonizada por Steve Martin y el desaparecido John Candy. A éste último lo dirigiría dos años después en “Solos con nuestro tío”. En 1990, Hughes se consagró gracias al éxito de “Solo en casa”, escrita y producida por él. Al año siguiente, el cineasta se pondría por última vez tras las cámaras en “La pequeña pícara”, con James Belushi como protagonista (filme en el que debutaba como actor de cine un joven Steve Carell). Hughes no volvió nunca a dirigir otra película, aunque si siguió desarrollando su faceta de guionista y productor en varias comedias de los noventa, como “101 dálmatas. ¡Más vivos que nunca!”, “Flubber y el profesor chiflado” o “Solo en casa 3”. Descanse en paz.
Vía: WorstPreviews | Foto: The Joblo Movie Network










Gran post, Manu. Con la de datos erróneos que están publicando en los “grandes” periódicos…
Estoy triste :-(