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Hasta los superhéroes tienen que someterse a las leyes de la oferta y la demanda. Si no que se lo pregunten al último Superman, Brandon Routh, cuyo contrato con la Warner ha expirado y no parece que vaya a volver a ponerse ni la capa ni las calzas del Hombre de Acero. El actor, que se encuentra embarcado en el rodaje de “Scott Pilgrim vs. the World”, ha reconocido en una entrevista que su contrato finalizó el pasado mes de junio y que no cree que vaya a encarnar otra vez el papel de Superman. Dice que sabe que en Warner están trabajando en un nuevo proyecto con el héroe de Krypton, pero que él no sabe mucho más, lo que le hace pensar que no contarán con él. Inteligente el muchacho.

El caso es que Routh se lamenta por el poco crédito que se le dio a “Superman Returns”, que no cumplió las expectativas de los estudios en cuanto a recaudación. En parte, razón no le falta al último Superman, sobre todo cuando compara su caso con el de “Batman Begins” y “The Dark Night”, pero lo cierto es que el pasado domingo repusieron en televisión la película y me siguió pareciendo tan floja como cuando la ví en el cine. Empieza bien, con todo ese rollo de si el mundo necesita o no a Superman. Pasada la primera hora y cuarto, el espejismo empieza a desvanecerse y se hace pesada y demasiado sensibloide. No sé si la culpa fue del director, Bryan Singer, del poco carisma de los actores, del guión o de qué, pero no terminó de cuajar. Sólo espero que recuperen al personaje, porque juego da, y mucho.

Vía: Superman, con fecha de caducidad | Foto: Worth 1000