constantine

Esta película ya tiene unos años, pero es de ésas que siempre pueden verse una tarde de verano en la que no se tiene mucho que hacer y apetece pasar un rato entretenido delante de la televisión. “Constantine” se estrenó en 2005 y demostró que Keanu Reeves tiene más músculos en la cara de los que había mostrado hasta entonces. No es que hiciese un despliegue de gestos interpretativos. No hay que exagerar. Simplemente, que al fumar como un carretero en la película, se pudo ver que su cara no era tan de cera como parecía. La película fue dirigida por Francis Lawrence, del que hablábamos hace poco por su intención de rodar “The City That Sailed”, y el guión salió de los cómics de Hellblazer.

El protagonista, John Constantine (Keanu Reeves) es una especie de visionario capaz de vivir entre dos mundos, el de los vivos y el inframundo. Torturado por su complicado don y por un cáncer de pulmón que está a punto de acabar con él, su misión es la de poner un poco de orden entre demonios, ángeles, humanos y demás criaturas. En su camino se cruza Angela Dodson (Rachel Weisz), quien intentó ocultar su habilidad pero que ha vuelto a recuperarla tras el supuesto suicidio de su hermana. Ambos iniciarán una complicada investigación en un mundo oscuro para averiguar si realmente la gemela de Angela se suicidó o se vio obligada a tirarse de lo alto de un edificio.

La película está bastante bien. Se deja ver, tiene una estética interesante y la escena en la que Constantine se enfrenta al demonio es muy potente. Además de Reeves y Weisz, también están en el reparto Tilda Swinton y el ahora tan de moda Shia LaBeouf. Una película más adaptada del mundo del cómic que no fue un taquillazo, pero que estaba bastante bien. Una curiosidad, el personaje de John Constantine original estaba inspirado en Sting. Nada que ver con Keanu Reeves.

Foto: Virgin Media