transformers

Me lo habían advertido. "No vayas a ver "Transformers 2". Es un aburrimiento. Yo me dormí". Eso me dijo un amigo que vio la semana pasada la película en un pase de prensa. Pero, como suele ser habitual, no le hice caso y allá que me fui. Y, aunque me cueste reconocerlo, mi amigo tenía razón. Pero sólo en parte. Porque no entiendo como fue capaz de dormirse durante la proyección de una película en la que se pasan tres cuartos de la misma dándose de golpes. Con ese ruido es imposible. En fin, "Transformers: La Venganza de los Caídos" resulta bastante aburrida y carente de interés. Los personajes son excesivamente planos, la trama excesivamente previsible, los diálogos excesivamente simples, las peleas excesivamente largas y los chistes excesivamente malos. Pero, por otro lado, ¿qué esperaba? Es "Transformers". Es decir, que no engaña a nadie. Robots que se pelean entre ellos, humanos que parecen más atrezzo que otra cosa y dos protagonistas (Shia Labeouf y Megan Fox) guaperas para vender la película fuera de las salas. Sin más, espectáculo visual y poca enjundia. Quien quiera eso, que vaya a verla -se estrena este viernes en España-. Eso sí, que se prepare para dos horas y media de película.

Podría intentar hacer una lectura más profunda de la película de Michael Bay. Podría decir que se trata de un estudio sobre la convivencia entre razas, la amistad llevada hasta las últimas consecuencias. Podría decirlo, pero sería ridículo. "Transformers" es lo que es, un producto de entretenimiento donde el espectáculo prima sobre cualquier otra cosa. Y por eso funciona en taquilla. Porque no engaña a quienes van a verla, que buscan, precisamente eso, entretenimiento, sin segundas lecturas ni necesidad de comerse la cabeza. Para eso hay otro tipo de películas.

Las segundas oportunidades sirven para enmendar errores y en "Transformers 2" hay cosas que se han mejorado con respecto a la primera entrega. Ésta es bastante más entretenida que su predecesora y, sobre todo, los robots están mucho más conseguidos. En la primera, era complicado seguir las peleas entre autobots y decepticons, porque cuando se enfrentaban la pantalla se convertía en un auténtico amasijo de hierros en el que era complicado distinguir quién era el bueno y quién, el malo. Pero ahora se ha mejorado la definición, los colores se mantienen en la batalla y es más sencillo seguirlas. También son más espectaculares. En resumen, diría que la saga ha mejorado, pero no lo suficiente para poder decir que me gusta.

Foto: Transformers 2