
Ésta (hablo de “Las Crónicas de Spiderwick”) es una de esas películas que cuando la estrenaron no tenía ningún interés en verla. Pero, más de un año después, ha caído en mis manos por cosas del azar y me he dicho ¿por qué no? El caso es que la vi hace sólo unos días y no me disgustó del todo, teniendo en cuenta que es una película para niños con un argumento repetido hasta la saciedad. Tres hermanos (el número es lo de menos) llegan a una casa ruinosa, grande y aislada en la que se ven condenados a vivir tras el divorcio de sus padres. Lo que empieza siendo un trauma aburrido para los críos, se convierte en toda una aventura cuando uno de los gemelos (a los dos los interpreta Freddie Highmore) encuentra el libro en el que un tal Arthur Spiderwick (antepasado suyo) escribió todos los secretos sobre un mundo plagado de seres mágicos con el que conviven sin saberlo.
El descubrimiento no les trae más que problemas, porque el más malo de los malos del otro mundo pretende apoderarse de é. Ahí empiezan sus problemas, que (no desvelo nada diciéndolo) requerirán del ingenio y el trabajo en equipo para resolverse como debe ser. Es decir, bien. La historia, ya lo dije, es un tanto repetitiva (está basada en una serie de libros homónima), pero lo cierto es que la película es entretenida, está bien hecha y marca bien los tiempos. Además, si el espectador (como era el caso) es aficionado a mundos mágicos y criaturas extraordinarias, puede disfrutar del espectáculo. Eso sí, para verlo conviene quitarse unos años de encima y verlo con la mete de un niño, sino puede ser una auténtica tortura. Aunque, siempre está bien comprobar como va evolucionando Freddie Highmore, el niño de “Charlie y la Fábrica de Chocolate”. Por cierto, como ya dijo Manuel en Extracine, este pequeño actor londinense será quien ponga voz a “Astro Boy”.
Con este post inauguro la serie “Películas para pasar el rato”, que iré engordando con el tiempo. Si alguien tiene alguna idea o sugerencia, todas son bienvenidas.








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