Los mundos de Coraline

Lo nuevo de Henry Selick, director de la célebre "Pesadilla antes de Navidad" (por más que casi todo el mundo crea que fue Tim Burton quien la dirigió, y "sólo" la produjo y diseñó sus personajes), se titula "Los mundos de Coraline" y cuenta la historia de una niña espigada y de pelo azul que se muda con sus padres a una nueva casa cerca de la cual aparece una extraña muñeca que se parece a ella pero con botones en los ojos; casi al mismo tiempo, Coraline descubre en su dormitorio una pequeña puerta que la traslada a un mundo desconocido en el que sus propios padres también tienen botones en los ojos... Pues vale.

La película, rodada en stop motion y basada en la novela de Neil Gaiman (autor de "Stardust", es una especie de vuelta de tuerca en torno a "Alicia en el país de las maravillas", pero a mí su visionado se me hizo, sobre todo en la segunda mitad, un poco cuesta arriba. Demasiado delirante, demasiado redundante todo. O quizás es que el filme peca de excesivamente diseñado para el público infantil y yo no lo supe ver con los ojos adecuados.

Mis ojos, por cierto, estaban cubiertos con esas gigantes gafas de nerd que exige el formato 3D y que me tuve que poner sobre mis propias gafas, y cierto es que la historia tiene algunos momentos ingeniosos y divertidamente rocambolescos (impagables esas estrambóticas vecinas actrices de Coraline), pero eché de menos el poderío y la personalidad visual de "Pesadilla antes de Navidad" o incluso de "James y el melocotón gigante", también de Selick. Muy pronto podréis comprobar si estáis de acuerdo conmigo, porque "Los mundos de Coraline" llegará a los cines españoles el 5 de junio.