
Este director de teatro español que se definía a si mismo como “actor galaico-catalán” por su sentimiento de residencia a pesar de su verdadero lugar de nacimiento falleció en el día de ayer dejando un gran sentimiento de “no se que” en mí.
Particularmente su tipo de humor es raro para mi entendimiento porque aunque se trate de una personalidad comparable con algunas de mi país yo creo que nadie entiende mejor el contexto de un director o un actor como sus propios compatriotas. Por eso es que me pareció sumamente importante hacer el lugar en este blog para marcar su partida a modo de un reconocimiento, discreto pero como cualquier artista lo merece, por el simple hecho de serlo.
De alguna manera muchas personas involucradas con el mundo del cine o el arte suelen tener las aguas en contra o quizás sus trabajos no lleguen a trascender lo suficiente para ser recordados con gran despliegue, pero el reconocimiento de la calidad de las obras son simplemente observaciones de otra gente que no tiene por qué determinar verdaderamente el perfil de un trabajo, una obra o una escena. Así que independientemente de las valoraciones, tenemos que aprender a ser respetuosos.
Recordemos que Pepe Rubianes padecía un cáncer de pulmón que ya le había impedido continuar con distintos proyectos entre los que se encontraban las funciones de “La Sonrisa Etíope”, y que esta vez por desgracia le produjo la muerte. ¡Que en paz descanse!
Existen varios videos en la web haciendo homenaje a este director, éste video es uno de ellos:
Foto: El mundo






Esta mañana me he encontrado la noticia en un diario gratuíto yendo en el metro y me ha cambiado la cara. No me lo creía. No sabía que estuviera tan grave, ha sido muy chocante…
Nos deja uno de los cómicos españoles más enormes. Seguro que por allí arriba van a pasarselo en grande contigo Pepe.
Gracias Rubianes por habernos hecho reír tantas y tantas veces. Gracias por no callarte la boca, ante nada ni nadie. Gracias por hacernos pensar riendo. Gracias por enseñarnos a reír de nosotros mismos. Gracias por decir lo que piensas sin medir las consecuencias (¿acaso decir lo que uno piensa ha de tener consecuencias?).
“Ante tanto imbécil con carnet de opinante, los sabios callan”. Pepe Rubianes, Marzo 2007