ere una navaja suiza con patas, churragorda

Dolph Lundgren es de esa raza de actores avocados a la serie B de acción, que sacan películas con cierta facilidad de churrero: confección rápida, consumo graso para el cerebro y circuito intestinal rápido. Es indudable que algo de éxito deben tener las películas de Seagal, Van Damme y Lundgren puesto que siguen sacándolas adelante, y también es cierto que son productos íntegramente sinceros, dan exactamente lo que ofrecen, nadie puede salir engañado, es técnicamente imposible.

Si Van Damme ha optado en última instancia por tomarse un poco a cachondeo su propia figura como método de supervivencia, véase JCVD, Lundgren apuesta por sentarse en la silla del director ¡por quinta vez! para traernos lo que ha definido como La jungla de cristal en un concierto de rock. Con Command Performance el buen de Dolph nos enseña que no sólo sabe dar patadas, sino que además toca la batería y es ingeniero químico. En serio, si Ana Obregón es bióloga de qué te extraña….


Casquería, mucha, terroristas rusos y rock&roll en una sobrada digna de los 80 y que continuará con la participación de Lundgren en The Expendables de nuestro amigo Sly, que reúne el reparto más chanantemente violento de la segunda mitad del siglo XX, toma del frasco carrasco.

Un tráiler….

… y una promo larga…

Morir es fácil. El rock ‘n roll es duro.

Y tu eres irrepetible, Dolph. Bueno, en verdad sí, todo es cuestión de esteroides de caballo y tinte rubio platino, pero aún así te reconocemos el mérito.

Vía: Film Junk