
Claude Berri, una leyenda de la cinematografía francesa por más de 50 años en sus facetas de actor, guionista, director y productor, murió el lunes 12 de enero de 2009 a la edad de 74 años.
Su agente, Dominique Segall, declaró que la muerte fue debida a un problema vascular en el cerebro, comúnmente descrito como un ataque, siendo hospitalizado el sábado temprano.
Berri produjo Tess en 1979 para Roman Polanski y dirigió Jean de Florette (El manantial de las colinas) y Manon des Sources (La venganza de Manon) en 1986, ambas adaptadas de la visión que tenía Marcel Pagnol de la campiña francesa. El corto Le poulet le proporcionó un Oscar en 1965. Estaba en mitad del rodaje de su veinteavo proyecto como realizador, Tresor, cuando murió. Segall afirma que se terminará el trabajo y no quedará inédito.
Con más de 125 películas acreditadas, Berri no le hacía ascos a ningún género, desde el drama más amargo a la más divertida de las comedias. Lo suyo era la fábula humana. El presidente de la república francesa, Nicolas Sarkozy, le rindió tributo a Berri como una figura legendaria del cine francés y un gran embajador del mismo, afirmando que su impronta artística quedará para siempre.
El director Claude Lelouch continuó los homenajes a la figura perdida declarando que con Berri se perdía quizás el mayor productor francés de la postguerra.
Entre otros créditos como director figuran las reconocidas Germinal, en 1993, y Lucie Aubrac (Amor en tiempos de guerra), en 1997. Como productor, entre sus últimos éxitos se encuentran Le Graine et le Mulet, ganadora del César a mejor película y el Premio del Jurado en Venecia 2007, y Bienvenue chez les Ch’tis, la comedia rompetaquillas en Francia que casi desbanca a Titanic del puesto de honor que ocupaba como mayor éxito de box office de la historia.
Con él perdemos otro punto de apoyo vivo importante en la cinematografía del siglo XX.
Vía: New York Times
