El universo de Terminator ya hacía volar la imaginación en su primera entrega. Las frases y los flashes que hacían referencia a un futuro apocalíptico disparaban la imaginación de cualquier chaval de provincias. Adivinábamos mil historias sobre cómo se habían desarrollado los acontecimientos y de cómo sería la imposible convivencia con unas máquinas que se habían propuesto acabar con la raza humana.

Tras dos partes más que resultaron ser caras opuestas de una misma moneda (la primera, pura adrenalina y marcando un hito en los efectos digitales, la segunda, sosa e innecesaria que se salvaba únicamente por su asimilado carácter modesto) aparece por fin Salvation haciendo resonar tambores de guerra en el horizonte. Supongo que todos deseamos que la película sea un producto de calidad, otra cosa es que la realidad supere las expectativas. Les dejo a continuación un potente tráiler que tal vez despierte a ese niño que todavía debe de estar dentro de cada uno de ustedes.