A veces dudo si seguir dando cobertura a la película de Dragon Ball según van saliendo noticias y tráilers. El último avance muestra mejores maneras que lo visto hasta ahora (tampoco era tan difícil ¿verdad?) pero el esfuerzo sigue pareciendo algo baldío, más que nada porque se trata de vender mejor algo que ya está hecho y que, por muchas vueltas que le den, se encuentra a años luz de su fuente original.

Recordemos que el previsible descalabro había obligado a reunir de nuevo al equipo para rodar escenas de refuerzo. En según que despachos la tensión tiene que cortarse con un cuchillo, por lo que más de uno va a desarrollar una úlcera de aquí a que se estrene la cinta. El asunto estará en esos momentos en manos (y bolsillos) del público. Yo vaticino un primer fin de semana fuerte en taquilla por el tema del gancho que supone el nombre, y una bajada tremenda de ingresos en días posteriores conforme se vaya extendiendo el boca/oreja. Aquí les dejo con el nuevo montaje.