no llega a los pezones, no
David Goyer ha tenido más suerte como guionista que como director a lo largo de su filmografía, fallando incluso cuando ambas facetas se combinaban. Si sus escritos funcionan en Blade 1 y 2, Dark City, Batman Begins o Dark Knight (aunque en éste último caso sólo colaborase a nivel de plot) por mencionar sus cúspides literarias, su capacidad directiva se muestra insuficiente, e incluso algo ridícula en cintas como Blade Trinity o The Invisible.

En su cuarto largo, Goyer nos adentra en la historia de una muchacha que lucha contra el espíritu de un no-nato que intenta penetrar en nuestra realidad. Una premisa que si bien no es el colmo de la original, debemos admitir posee un tráiler potente y un póster contundente, directo, alejado de efectos photoshoperos con sangre, niños chungos o casas encantadas… aunque esos elementos finalmente revoloteen por el avance…

Como cabeza destacada del reparto, Gary Oldman, a quien poco a poco recuperamos como la soberana bestia del celuloide que es, y que hace cuanto menos merecedora de un visionado una propuesta que viene con malos antecedentes. Anyway, el póster sobre sus cabezas y el tráiler, cómo no, a sus pies:

Vía: IGN