Pues sí. Cada vez está más cerca la explicación del por qué del título del nuevo Bond. Y en esta ocasión, después de varias películas sin presencia española, resulta que uno de sus villanos está encarnado por el español Fernando Guillén Cuervo (uno de los pocos actores patrios que me interesan algo). En una entrevista a El País ha declarado un más que interesante método de meterse en la piel del personaje:
Para ser el malo de Bond me inspiré en el nieto de Pinochet
Lo cierto es que peores métodos para encargar a villanos he visto yo, y es que no hay nada mejor para componer a un ser despiadado que fijarse un poco en la vida real. Tenemos ejemplos de sobra. Sólo por la presencia de este actor y por lo que pueda dar de sí me entran algo más de ganas de ir a ver esta película.







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