Brad Pitt va camino de convertirse en el actor mejor valorado por los directores más interesantes del mundo (sus últimos proyectos le están uniendo con los Coen, Tarantino, Fincher de nuevo, Malick, casi nada), mientras que David Fincher va camino de convertirse en un director maldito, etiqueta que le ronda desde casi sus inicios y que parece que en cualquier momento va a acabar con su carrera.

Su debut, Alien 3, fue un desastre de guión, un rodaje infernal lleno de tensiones y un fracaso en taquilla; Se7en fue un gran éxito, pero no fue una película nada fácil de filmar, y podía haber acabado en un desastre; The Game fue más tranquilo por fin, pero tampoco un gran logro; The fight Club le granjeó terribles críticas, y aunque muchos la valoran como lo que es, una obra completamente audaz y fuera de parámetros, lo cierto es que fue un fracaso que le puso en una situación muy difícil.

Panic Room tuvo éxito, pero fue otro rodaje infernal, con cambio de actriz en el último minuto, expulsión del operador, etc. En su regreso más o menos regular, sus dos últimas películas amenazan con truncar su carrera: a la impresionante y personalísima Zodiac le sigue la extraña, a juzgar por sus imágenes, The Curious Case of Benjamin Button. Zodiac fue un fracaso en toda regla, quizá porque mucha gente esperaba la clásica historia de suspense con psicópata, y se encontraron sin embargo con un fresco histórico complejísimo, arriesgado y muy singular, narrado con gran precisión y sin el menor interés en distraer al personal.

Ahora, con su nueva película, se comenta que el corte final va a ser cosa de los ejecutivos del estudio, que no están contentos con el material. ¿Qué esperaban? Es la historia de un tipo que en lugar de envejecer, con el paso de los años rejuvenece. Seguro que Fincher ha hecho algo, cuando menos, interesante. ¿Es que siempre le tiene que pasar algo a este hombre? Además, parece que no tiene pelos en la lengua y les ha mandado a la mierda a todos. Hace bien, pero…en un lugar de amistades y lealtades compradas como Hollywood eso puede costar caro.

Ya veremos cómo es esta película, pues eso al final es lo único que importa. Y también veremos qué es de la carrera de un director extraño y a menudo poco cabal, pero que cuando se vuelca es una personalidad impresionante, un creador cinematográfico de pura estirpe.