Icono de todo una generación gracias la trilogía de Evil Dead de Sam Raimi, y posterior estrella de todo producto de serie B al que se le asociara, el actor siempre se ha movido en un parámetros muy determinados, lo cual le ha forjado un cierto prestigio, un fandom consistente pero también le ha supuesto una lacra en términos de encasillamiento.

Es por ello que, visto lo visto, casi la mejor opción es asumirlo y aprovecharlo, y es de ese planteamiento del que surge la cinta que nos ocupa, en la cual Campbell, interpretándose a sí mismo como un actor egocéntrico en horas bajas es forzado a combatir un monstruo real, un dios Chino de la guerra de 3 metros de altura armado proporcionalmente, en un pequeño pueblo de Oregón. Brutal.

Negándose en un principio a una petición que cree de broma, Bruce decide seguir el chiste y disfrutar la estancia en el pueblo mientras los protege de la criatura. Una vez se da cuenta que lo que enfrenta no es un hombre en un traje de goma, y con sangre inocente derramada de por medio, Campbell deberá afrontar su destino y convertirse en un héroe… en la vida real, homenajeando de paso todos los papeles y cachondeándose de todos los tics que le han hecho famoso.

En mi pueblo esto es una frikada de tomo y lomo. Pero en mi pueblo disfrutamos de éstas cosas como pitufos. Hagan lo mismo, pierdan prejuicios, y a reírse con el tráiler:

Vía: IGN