
¿Quién ha dicho eso de que en España no saben cómo hacer superproducciones? El que lo haya dicho no es solamente un ignorante, sino que es uno de esos que odia el cine español simplemente porque sí. Seguro que nada más le gusta el cine norteamericano, y ataca al cine español en todas sus formas. Así no hay quien llegue a ningún sitio.
Bien, basta de sarcasmos. Sucede que recientemente me ví envuelto en una de esas conversaciones sobre cine patrio (que también tocó temas como “cine de autor”, “cine de género”, “cine clásico”…qué divertido es hablar de cine, casi tanto como verlo), y al llegar el momento de las grandes producciones, las últimas, que han tenido lugar en este país, pues la cosa llegó al paroxismo de la desesperanza. Pero es lo que hay.
Cada pocos días, y esto no es una exageración, sale alguno de esos profesionales que viven de esto del cine en España (los hay, y unos cuantos) y publica en algún medio importante alguna reflexión o idea sobre la eterna crisis del cine español, sobre nuestra identidad, nuestra cultura. Nunca aclaran si alguien les pide que lo hagan, pero sí que está claro, muchas veces, que algunos de ellos viven en la más absoluta ignorancia.
Sobre todo los que quizá deberían tener las ideas más claras, que son la presidenta de la Academia de Cine, la director y guionista Ángeles González Sinde, y el ministro de cultura César Antonio Molina, pues más o menos son los jefes de todo esto y de ellos depende en gran parte el futuro del cine de nuestro país. No quiero detenerme en la seguridad que tengo de que no hacen absolutamente nada por el futuro del cine español, pues el tema de hoy es otro.
Los grandes mandatarios del cine de este país, estos nombrados y otros, dicen que lo que quieren es cine de autor, importante estética y culturalmente. Es mentira. Lo que les interesa son los grandes éxitos de taquilla. Para ello se hacen realidad proyectos mastodónticos y absurdos que a nadie o casi nadie interesan, en los que se gastan millones de euros totalmente desperdiciados. ¿Superproducciones? Para nosotros lo fue Alatriste en 2006:
Una catástrofe de alrededor de 20 millones de euros de presupuesto (algunos dicen que fueron 24), y que ni siquiera llegó a cubrir gastos. Pero aún peor les fue a películas dirigidas sin el menor talento (a veces hay justicia en la taquilla, sobre todo con el cine español) como Tirante, el blanco, que costó 15 millones y no llegó a recaudar ni la mitad.
Y la cosa se ha repetido este año, pero con resultados aún más catastróficos para dos grandes superproducciones como Sangre de Mayo y La conjura del Escorial. Ambos se han estrellado, a falta de otra palabra mejor, contra el público español. Ambas han superado con holgura los 15 millones de euros de presupuesto y no han recuperado ni una quinta parte. El director de la segunda es muy probable que nunca dirija otra película. Respecto al director de la primera…el dibujo de El Jueves lo dice todo.

Esto es el cine español con pretensiones taquilleras. En cuanto al otro, al de autor, ahí dejo las críticas de las últimas tres películas españolas que he visto en cine, publicadas anteriormente.
Conste que lo intento. Pero seguro que en realidad no soy más que un amante del cine yankee. O a lo mejor es que me gusta el cine bien hecho. No hablamos ya de buen cine.

No creo que el problema este en que se hagan o no superproducciones, el tema es como se hacen, siempre acuden a los mismos actores y el relleno con los de las series,últimamente no estamos muy acertados con este genero, vease el caso de “La conjura de El Escorial”.
Saludos…
Yo no digo que el problema sea en que se hagan o no superproducciones. Sólo digo que tanto en cine de autor como en superproducciones solemos meter la pata hasta el fondo.
Hasta otra, Troncha