
A film is never really good unless the camera is an eye in the head of a poet (Un film nunca es realmente bueno hasta que la cámara es un ojo en la cabeza del poeta)
- Orson Welles
El debate sobre qué es el cine no se va a terminar nunca, y quizá deberíamos acostumbrarnos a ello. ¿Una extensión de la literatura? Para muchos sí, aunque yo no lo creo. ¿El único verdadero cine fue el mudo? Pues no estoy seguro, pero sí es cierto que en esa época se avanzó más en narrativa que en ninguna otra. ¿Abstracto, pictórico? Depende de con qué pie me levante. ¿Del director, de los actores, del guionista? Ahí ya no tengo dudas. O pocas, pero cada vez menos. El cine es del director, que es el responsable final de la última línea de diálogo y de cualquier encuadre que aparezca. Sea o no libre para tomar sus decisiones, él firma el último y eso tiene una importancia.
La cita de uno de los directores/autores más importantes de la historia de este arte extraño y fluctuante no es caprichosa. En ella se encierra, a mi modo de ver, una gran verdad. Por muy artista que sean el fotógrafo (una disciplina sobrevalorada en cierta forma), el director de arte, el guionista, los actores, incluso el productor, el poeta no puede ser otro que el director. Y si el cine termina obteniendo autonomía respecto de las otras artes, creo que va a ser comprendiendo que el cine es del director.
De cuando en cuando asoma la vieja discusión sobre que el cine es un arte colectivo, que el director no puede hacerlo todo solo, que el guionista es un coautor. No sé qué pensará el lector (y si escribo esto es precisamente para que escriban los lectores sobre el tema), pero el que no conozca la mecánica de un rodaje quizá no sepa que el guión es un ente mutante, siempre propenso a mutilaciones, pues lo que está escrito en una página de papel puede no tener correlación con las necesidades diarias de un rodaje. Una de las pocas cosas que dijo Kubrick que merece la pena recordar es ese: “hacer una película es como intentar escribir ‘Guerra y Paz’ montado en una montaña rusa”. Qué gran verdad.
Un guionista pocas veces conoce las prioridades de un rodaje, por lo que sus quejas sobre cambios en el texto no tienen fundamento. Esa es la primera razón de que uno de los responsables del guión, sino el único, ha de ser el futuro director. La segunda es que el guión ya sugiere la puesta en escena. Y o bien el director ignora esas sugerencias o bien, al aceptarlas, pierde parte de su propia visión sobre la película. Resultado: un callejón sin salida.
El guionista debe comprender que su trabajo no se va a ver trasladado a la pantalla tal cual. Porque un guión leído por mil directores diferentes son miles de películas diferentes. Un guionista bobo o torpe nunca puede entender esto, mientras que uno inteligente y sensato, uno que conozca verdaderamente el cine, no sólo lo acepta sino que se preocupa de que su guión, en caso de no colaborar con el director, ofrezca múltiples posibilidades de realización, en lugar de la suya propia. El mejor guión es aquel que le permite al director desarrollar varias posibilidades de cara al rodaje.
Y si el guionista tiene que comprender todo esto, mucho más el director de fotografía o los actores. El primero es el jefe del equipo de cámara, que en términos de rodaje, sobre todo si el director no es un nazi, viene a ser como dios encarnado. Dado que el operador, el cámara y los diferentes ayudantes y auxiliares controlan las cámaras, tienden a pensar que su trabajo es el más importante. Lo mismo piensan los actores, pues son ellos las únicas personas que están delante de la cámara. Esta situación llega a tal punto que a menudo son alguno de estos los que dirigen la película. Pero ninguno de ellos está al principio, en la gestación, ni al final, en el montaje y las mezclas. El único que está siempre, antes, en preproducción, en rodaje, en postproducción y después es el director.

Por eso el auténtico gran cine no puede existir sin un director que comprenda que todo, absolutamente todo lo bueno y lo malo depende de él. El único cine que es lenguaje, narrativa, investigación, es el cine de autor. Todos trabajan para la visión de un director como Orson Welles o David Lynch. A menudo esa visión puede resultar totalizadora y ajena a muchos de los profesionales que trabajan con él. Pero lo único importante es que el director vea su visión en la pantalla. Le pese a quien le pese. Aunque el director tenga que enemistarse con todos, aunque los actores le odien. La razón por la que todos van al rodaje es para que la visión del director se haga realidad.
Por supuesto que es mejor que todo el mundo se lleve bien y todos participen de la visión y de las ideas del dire. Pero a veces no es posible, y en ese caso el director no debe permitir que el orgullo o la visión de otros se impongan a la suya, pues él es el responsable y no otro. Él se lleva más que nadie los halagos o las collejas. No es de extrañar que a menudo los directores se reúnan con equipos más o menos fieles y constantes, pues no es nada fácil encontrar gente afín en ideas o impulsos estéticos, o por lo menos gente con el ego asequible.
Por eso el mal llamado cine clásico (nota para una futura entrada), en el que muchos directores a menudo no hacían otra cosa que filmar proyectos ajenos, no posee la densidad ni la personalidad del cine que levantan los directores sólo por su interés o su personalidad. Lo cierto es que en aquella época dorada de los estudios de Hollywood los directores tenían un nivel tan alto que lograron muchas grandes películas sobre proyectos ajenos. Pero poco aportaron a la expresión cinematográfica como tal. El cine debe ser algo más que una industria.
El cine de autor, o el llamado cine de arte y ensayo, el cine documental, el cine artístico, es el único que está en condiciones de crear la vida en el mismo nivel que la literatura o la música.






De acuerdo. Tratas muy mal a los guionistas en mi opinion. El guionista al empezar a escribir su guión debe de saber de cine. Y no de ir a las peliculas todos los dias y saberse los nombres de hasta los auxiliares de la segunda unidad. Sino en como se hace el cine o como se hace una cinta.
Leyendo a Jean-Claude Carrière, menciona que la primera vez que lo contrataron para escribir un guion e ir a un estudio lo primero que hizo el productor fue enseñarle como se hacia cine. Porque de nada sirve escribir algo bien bonito en el guión se se antoja imposible realizarlo con los medios que poseemos.
Y como dijo cuando lo llevaron a la sala de montaje, lo dificil es llevar eso de aquí (el guion) a allá (la imagen en la pantalla). Como un verdadero acto alquimista de magos del siglo XV.
Los directores son los alquimistas de este siglo hahaha.
Saludos mi estimado.
No podria estar mas de acuerdo contigo…
Aunque el debate pudiera extenderse interminablemente, deben existir una separación y un punto de encuentro (al menos)entre las diferentes disciplinas artísticas. Mencionar, por ejemplo, que el cine es una extensión de la literatura; que la fotografía lo es de la pintura; la arquitectura de la escultura, o a la inversa; la danza de la música, sólo impondría a una disciplina el yugo de la otra. ¿El cine es mejor ahora que antes, bajo qué parámetros? Intenta colocar tu argumento dentro de los límites de la literatura, más específicamente, dentro de los de la poesía: *Sor Juana—-> García Lorca —-> Villaurrutia——>Sabines ¿Cuál es mejor y por qué? Sería avezado tratar de desontextualizar a cada uno de ellos y compararlos sin comprender su entorno y, por lo tanto, sus necesidades creativas/expresivas. Inténtalo en la música: Bach—->Mozart—->Wagner—->Schnittke El tiempo no emite juicios de valor, la gente lo hace. Si algo prevalece, es por el juicio de personas a través del tiempo, no por la mera acción del tiempo. Y hablar de progreso en el arte supone necesariamente que existe un destino determinado capaz de ser pensado y comprobado; requiere una hipótesis; involucra eficacia y eficiencia. No puedo negar el carácter tecnológico del cine, pero puedo rehusar el caracter científico de la creación artística, pues, a mi parecer, el arte no es investigación y exploración por sí y para sí. Por otro lado, pensemos en una película, en su sentido más concreto, como en un edificio. Por supuesto hay un arquitecto que planea y pretende, sin embargo, ¿alcanzan sus manos para erigir la construcción? Un director aisalado ¿qué bien puede hacerle al cine? en el mejor de los caso podría convertirse en crítico y emitir juicios, mantener en la memoria colectiva auqello que considera digno de ser recordado. ¿Eso es arte? Pero hay algo aqui que separa abruptamente a estas dos formas: la narración. Para no dividir en fragmentos, sino en procesos a la obra, y asi evitar que se siga demeritando a todos los constructores de una obra forzosamente colectiva, veamos la obra de arte del siguiente modo:
——————Contexto—————— /——-medios——-\
/ forma \ Idea->Elaboración—>Obra \ mensaje / --método/técnica/
——————Contexto——————
En este caso, te pediría que me mostraras en que punto de la constitución de la obra recae el juicio que sobrevalora al Director. Aun con su visión, con un editor o con un músico o un fotógrafo distintos, el director terminaría haciendo algo totalmente diferente. Si algo le ha dado suma importancia dentro del medio es la misma industria que trabaja en función del mercado, por ende, de la escala de valores, de la educación, de los otros medios masivos de comunicación. “Sangre de campeón” de Carlos Cuauhtémoc Sánchez, ¿es arte o industria? ¿En donde se separan arte e industria, en los fines y principios, en los recursos, la técnica, el discurso, el contenido?