Los chicos de Pixar no parecen encontrar fondo en la chistera de su imaginación. Nos tienen mal acostumbrados, deberían saberlo. El caso es que tanto el cartel como el teaser trailer de Up, su próximo proyecto, apuntan muy buenas maneras.

En un mundo, el cinematográfico, en el que la mediocridad es moneda de cambio, las películas de Pixar son una ventana hacia un mundo imposible pero palpable. Una y otra vez lo demuestran y todos desearíamos que siguiera siendo así por siempre. Si ellos son capaces de emocionarnos, si son capaces de asombrarnos con originalidad o con cosas mil veces vistas y contadas pero que aparecen de forma amable y soportable ante nuestros ojos, ¿por qué los demás no son capaces de ello? Tal vez porque no es tan fácil, pero da que pensar que casi todo el talento que nos hace soñar con un cine comercial de calidad parezca estar escondido en un solo estudio. Tras el salto el teaser.