como mires pal lao te va a venir la regla dos veces este mes
Una noche como otra cualquiera, después de estar con su amante, una mujer se dirige a su casa sin tener muy claro si seguir con su marido o no. Esa misma noche, una misteriosa señal de colores psicodélicos empieza a emitirse por todos los canales de televisión, quedando inutilizados igualmente los teléfonos. La gente que la observa queda brutalmente hipnotizada, quedando la paranoia y la rabia homicida como unicos rastros de humanidad.

Dirigida en porciones proporcionadas entre tres amigos, David Bruckner, Dan Bush y Jacob Gentry, responsables igualmente del guión, fotografía y montaje, esta cinta independiente americana aúna de forma formidablemente efectiva e ingeniosa el survival post-apocalíptico, el terror zombie y la comedia negra, en tres etapas narrativas claramente diferenciadas.

El relato se solapa sobre sí mismo para contarnos cómo varias personas, la mujer citada al principio, su marido, y algún que otro colgado con el que se topan, van encontrándose y desencontrándose en este panorama. Los personajes entran en escena, salen y cuando vuelven a entrar se nos cuenta dónde han estado, formando un tapiz firme y consistente.

Las referencias al género son múltiples, desde las películas de muertos de Romero hasta los infectados de Boyle, desde los escenarios urbanos desolados de películas como El Último Hombre Vivo hasta el humor negro oscuro de películas como, por ejemplo y a bote pronto, Very Bad Things, en una mezcla sorprendentemente bien hilvanada, en el que los cambios de tono y de enfoque no desmerecen el conjunto de una cinta de corte fantástico que quiere y puede, que abarca y afirma.

soooy chuuuungo y meee encaaaantaaa
Con un primer tercio en el que se desarrolla el escenario de brutalidad que causa la señal, convirtiendo a la gente que la observa en una especie de zombis, pero vivos y conscientes (con la desventaja de no poder saber quién está afectado y quién no como tan fácilmente era con los muertos vivientes), un segundo acto donde el humor absurdo es el rey de la función en una fiesta de cumpleaños terriblemente particular y un final de relato altamente paranoico pero perfectamente atado, The Signal debería, por méritos propios, convertirse en una mal llamada pieza de culto, un film menor, casi intrascendente a nivel de producción, pero de resultado acertado, atrevido y jugoso en resultados. Se atreve a proponer y la mezcla sale buena.

Si bien es cierto que esta mezcla de subgéneros a este cronista le parece acertada y proporcionada, cabe la advertencia que la misma naturaleza del experimento puede jugar en contra del espectador purista, y que el salto del zombie al absurdo y al survival le descoloquen.

Yo como siempre, recomiendo lo mismo. Echen sus asientos para atrás. Respiren profundo y déjense sorprender por lo desconocido.

Sólo entonces escucharán la señal. Y no es una prueba.

PUNTUACIÓN: 8 / 10

LO MEJOR: es fresca. Muy fresca.

LO PEOR: que pueda llegar a pasar desapercibida por su factura independiente y su falta de nombres famosos asociados.

EL MOMENTO: La primera paliza. Acojona.