En el 86 yo ya era un apasionado del cine. Aunque por entonces Bergman sólo podía ir antecedido de Ingrid y no de Ingmar ya me había zampado mis ciclos sobre Harold Lloyd y Buster Keaton por la tele (sí, antes se ponían esas cosas) y me dedicaba a poner pelis como Los inmortales o Terminator en el cineclub de mi instituto.
Con respecto a la música yo veía absurdo gastarse mil pelas en un vinilo de un artista/grupo de pop o rock porque pensaba que eran pasto del polvo una vez pasaba de moda en las radio fórmulas (por entonces ni soñaba que existíera una emisora como Radio 3). Por eso optaba por la música de cine, que adquiría vigencia en mi cabeza cada vez que volvía a ver una película. Pero aquello del rock´n´Roll picaba mi curiosidad así que, harto de consumir baratas cintas pirata de Alan Parson o Paul Mccartney compradas en mercadillos, decidí dar el paso.
Opte por un autoengaño que respaldara mi decisión de no invertir en discos de rock comprando alguno que además fuera película. Así llegué al Tommy de los Who y al grupo en cuestión que titula este post, The Wall de Pink Floyd. Ni que decir tiene que lo que vino después significó toda una revolución en mi vida. Compré libros sobre ambos grupos que me hablaban de otras épocas y de otros grupos. Amplié de forma compulsiva mi discoteca con esos nuevos nombres y mi biblioteca con otras biografías: Doors, Jefferson Airplane, Love, Joplin, Led Zeppelin, Hendrix,… The Velvet Underground, Stooges, Can, Sonic Youth, Pixies, My Bloody Valentine… Manta Ray, Beef, Nick Cave, Tom Waits,… Todo un efecto bola de nieve que continuó durante 15 años. Los Floyd habían ayudado a convertirme en un enfermizo y compulsivo melómano.
Pink Floyd surgió en los 60 de juntar a alumnos arties con inquietudes musicales y el nombre de dos viejos blues men. Tras The Piper at The Gates of Dawn, un mítico primer disco amamantado por el circuito underground, Syd Barret, el brillante líder, deja la formación por su incapacidad psicológica para seguir adelante con el proyecto (podríamos decir que se le fundió el cerebro de consumir tanta droga psicotrópica). Los Floyd entraron en los 70 con un exceso de pretenciosidad que se traducía en bandas sonoras para películas de autor, música para ballets y conciertos en una extinta Pompeya. Con el bombazo que supuso el estreno en el 73 de The Dark Side of the Moon encontraron una lujosa fórmula de composición y grabación que ya no abandonarían.
La actitud nihilista de The Wall a finales de esa década permitió que los Floyd fueran de los pocos grupos que se salvaron de la quema tras el terremoto punk del 77. Después vendría un disco insulso y la salida de la banda de Roger Waters, líder indiscutible desde el abandono de Barret y artífice del 99% de los temas. Litigios en juicios durante años terminaron por ceder el nombre al resto de la banda. En el 87, con un Rick Wright en segundo plano (esa es otra historia), Pink Floyd volvía con nuevo disco y gira mundial.
Los Floyd continuaron durante años apareciendo y desapareciendo de la vida pública hasta el momento de escribir estas líneas, donde se mantenían los siempre rumores incumplidos de una reunificación del grupo. Ya será imposible, Wright perdía su lucha contra el cáncer a los 65 años el 15 de septiembre de 2008. Nos quedan los sonidos, los discos, las imágenes. Allí, en su atalaya construida con teclas, Rick Wright vuelve una y otra vez a crear el ambiente necesario para que los demás miembros del grupo toquen y nosotros volemos.

Enlace: Rick Wright ha muerto
Vía: cucharasonica

Muy buen post, aunque echo de menos una referencia cinematográfica; la aparente sincronía de The Dark Side of the Moon con El Mago de Oz.
Jose Maria no estoy de acuerdo en que digas que waters es responsable del 99% de las canciones me parece que no has escuchado los primeros discos, generalmente pasa eso con las personas que el primer disco que escuchan de pink es “the wall”, quiero decirte que pink no es “the wall”,
pink es: “el lado oscuro de la luna, es meedle, atom heart mother”, ese es el verdadero sonido floyd, no en vano es uno de los mejores discos de su epoca, tengo que recordarte que es apartir de el lado oscuro de la luna que waters escribe el 100% de las “letras” del disco, que no es lo mismo que la musica si bien tiene composiciones memorables en el disco, debes saber que la cancion mas hermosa de este vinilo es the great gig in the sky y es de wrght, muchos de ustedes creen que el sonido the wall es el sonido caracteristico del grupo, personalmente pienso que es el sonido de waters(oscuro y melancolico) que en los disco de pink lograban darle un equilibrio a su excesiva tristeza, prueba de ello es el disco the final cut, completamente sombrio sin ese vuelo que solian darle lo demas miembros, no te olvides que los mejores canciones de the wall son de gilmour (comfortably numb, run like hell) pienso que se debe dar credito al aporte musical de gilmour sobre todo del desaparecido Richard Wright
Te equivocas Walter. Me he papeado toda la discografía oficial de los Floyd de principio a fin. Curiosamente el único disco que no tengo en vinilo es el Dark Side, que me lo pillé en el 20 aniversario en plena fiebre del CD.
Adoro la época Barret y tengo todo su material en solitario. Sin ir más lejos, junto con el Wish You Were Here, posiblemente Jugband Blues sea mi tema favorito del grupo, y es de Barret, el que cierra A saucerful of Secrets (incluso me fascinan pequeñas piezas de la banda sonora de More como Green is the Colour).
Aun así tienes que reconocer que a partir del 73 Waters toma las riendas de forma despótica (antes, en Ummagumma, incluso llegaron a componer totalmente por separado). Es como si te molesta que diga que el grueso del material de los Beatles era de Lennon/Mccartney cuando Harrison también hacía de las suyas con grandes temas.
estoy de acuerdo en algunas cosas con walter excepto en que los discos que menciona son el verdadero sonido de pink, el verdadero sonido de pink es pink ployd en todos sus discos, que si son gloriosos por eso, por ser multifaceticos y progresivos. guilmour tambien tiene su propio estilo digamos, asi como lo tuvo waters o como lo tuvo el propio cid barret. en los comiensos, bueno es mi umilde opinion como fan de la banda.