

Con su Slacker Uprising (una expresión que viene a decir ‘vagos levantándose’) Michael Moore quiere seguir dando guerra, y ahora aprovecha que estamos en plena época de elecciones estadounidenses para regalar por Internet su documental.
La pega es que sólo puede dejar que lo vean gratis los residentes en EE.UU. y Canadá. Como él no posee los derechos para poder hacer lo mismo en el resto del mundo, los Weinstein piensan sacar tajada al menos en eso. Dice el cineasta: “Cada noche, miles de personas se presentaban voluntarias para el Slacker Army (Ejército de Vagos) contra Bush. Esto volvió locos a los representantes republicanos del lugar. En un estado trataron de arrestarme. En dos universidades, unos ricos donantes ofrecieron más dinero si me prohibían en el campus”, y es que al parecer la montó buena hace cuatro años cuando recogió gran parte del material para este documental.
Michael Moore confirma así su vena contestataria, que le certifica como uno de los tocahuevos más brillantes e ingeniosos del panorama mundial, a la hora de remover la conciencia en torno a un gobierno. ¿Manipulador? Probablemente, pero casi todo vale frente a un tipo como Bush Jr., que es su némesis personal.
Vía: El País
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De tan manipulador, Michael Moore se ha transformado en una suerte de pequeño Bush a la inversa.