Bien es conocido por todos que los Simpsons, cual hermosa cebolla, tienen varias capas que nos permiten acercarnos a la serie de muy distintas maneras. Si los niños disfrutan de los colores chillones y los chistes fáciles, los jóvenes y adultos pueden sacar aún más partido dependiendo de la cultura que llene sus cabecitas. Así, por un lado uno puede pillar las referencias políticas, sociales, religiosas (Dios es mi personaje de ficción favorito dice un lúcido Homer en una ocasión) o históricas y por otro encontrar multitud de citas al cómic, la literatura, el cine, la música, la televisión o los videojuegos.

Esta forma de hacer referencias más allá del argumento principal de cada episodio ha llegado al paroxismo en brillantes imitadores como por ejemplo Family Guy, donde el cúmulo de guiños por capitulo resulta muchas veces del todo agotador.

Más dosificados (y tal vez por ello más efectivos) los homenajes realizados por los Simpsons perduran en el recuerdo de todos. Siendo memorables los dedicados a Chaplin, Citizen Kane, Psicosis, el cine de serie B, los grandes festivales de música alternativa o los cómics de culto, quiero detenerme sin embargo en uno de los más elaborados y que tiene en la literatura su punto de mira (pinchen en los links los que sólo lean prensa deportiva para poder coger por completo el chiste).

En el mítico episodio en el que aparece la madre de Homer este le dice que pensaba que estaba muerta y que a menudo se acercaba a su tumba para llorar su pérdida. ¿A quién he estado llorando entonces todos estos años? pregunta. Pero Homer, ¿tú has visto qué nombre está inscrito en la lápida?. Nuestro tontorrón favorito va corriendo hasta la tumba, que está cubierta de hojas, las despeja y lee en la lápida el nombre de Walt Whitman en lugar del de su madre. Enfurecido empieza a darle patadas a la lápida mientras el resto de hojas que la cubren empiezan a caer. ¡Malditas hojas de hierba! dice gritando. Si señor, realmente brillante. Y todavía hay algunos que piensan que todos los dibujos animados son para niños. Tal vez se trata de los que únicamente leen la prensa deportiva.