Porque el Oscar a mejor película extranjera es un premio absurdo (que luego otros, como los españoles, hemos copiado, describiendo nuestra estupidez) con el que los de la academia de Hollywood distinguen entre Sus Películas y las películas de los demás. Otros no lo verán de la misma manera que yo, pero a mí me parece que es un Oscar pequeñito con el que nos toman el pelo.

Pero algunos se contentan conque les den las sobras, o con hacerse la foto. Por mí vale. Lo que no pienso hacer es dejar de decir lo que pienso: si cada año los Oscar le importan menos a la cinefilia mundial, qué vamos a decir de las preseleccionadas españolas para mandar a que los que llevan el tinglado de los Oscar puedan elaborar su lista de cinco finalistas. Ahora bien, esto nos sirve para observar qué mandamos y sobre todo por qué mandamos a los Oscar lo que mandamos. Las ‘pre’ nominadas a la ‘pre’ nominación han sido Sangre de mayo, de Jose Luis Garci, Siete mesas de billar francés, de Gracia Querejeta, y Los girasoles ciegos, de Jose Luis Cuerda. Más o menos lo esperado.

El que más contento tiene que estar de todos, estoy seguro de ello, es el director más rancio que ha dado este país (y eso es decir mucho), el más conservador, casposo, autocomplaciente, suertudo. pero ahí está. No tiene ni idea de dirigir películas y no sé cuántas nominaciones y ‘pre’ nominaciones y ‘pre-pre’ nominaciones lleva ya. Ni me importa. Quizá deberían llevar la de Querejeta, que debe ser su mejor película, o incluso la de Cuerda, que afronta una nueva historia en torno a la Guerra Civil sin los clichés de costumbre.

¿Qué más podemos decir? Ya comentaremos futuras nominaciones al calvo dorado.

Enlace: Comienza la carrera española hacia los Oscar