Pues hemos llegado al final del concurso, con todas las películas seleccionadas para competir en la sección oficial ya presentadas a críticos y jurado. El encargado de presentar en último lugar ha sido el insoportable, tedioso y creído director de Requiem For a Dream y The Fountain, el norteamericano Darren Aronofsky, que la última vez que estuvo en el Lido fue abucheado por la segunda de las películas citadas.

Lo sorprendente es que su cinta, The Wrestler, sobre un maduro boxeador que se niega a retirarse a pesar de que ya no es el que era, ha sido aplaudida por la crítica, y su protagonista, Mickey Rourke, es un firme candidato a la Copa Volpi que se entregará el domingo. Le acompañan dos belezas en la película: Evan Rachel Wood y Marisa Tomei. Parece ser que por una vez Aronofsky se ha dedicado a contar una historia sin más, centrándose en el drama de sus personajes y olvidándose de sus pajas mentales. El chico tiene talento, pero hasta ahora no ha demostrado más que ínfulas de falso artista.

También se ha presentado la última película italiana a concurso, que ha sido recibida con una buena masacre por parte de la crítica: Il Seme de la Discordiade Pappi Corsicato. Parece ser que la selección de películas italianas es un peaje necesario a la productora de Berlusconi. Lo que hay que ver.

Pero ha recibido el León de Oro a toda su carrera el gran director italiano Ermanno Olmi, quien ha aprovechado para criticar con dureza la cobardía de los intelectuales y políticos de izquierdas. La verdad que no es para menos.

Festival de Venecia