I have seen another world. Sometimes I think it was just my imagination (Yo he visto otro mundo. A veces creo que fue sólo mi imaginación) - Soldado Witt.

Mientras escribo estas líneas, tengo la televisión encendida. En ella puedo ver, gracias a la televisión digital, las últimas secuencias de la estupenda Flags of our Fathers, del maestro de directores Clint Eastwood. Es un filme noble y sobrio, filmado de forma majestuosa por uno de los verdaderamente grandes de ahora mismo. Aún me gusta más Letters from Iwo-Jima, en la que Eastwood hace una maravilla trágica.
Pero algo falta en este excelente díptico. O quizá nada falte. Pero buenas películas como estas, en ocasiones, ayudan a comprender mejor lo excepcional de obras de arte como La delgada línea roja, filme con el que Terrence Malick regresó tras 20 años sin tocar una cámara. Flags of our Fathers, con sus arritmias y sus virtudes, quiere abarcar demasiado a la hora de contar la batalla de Iwo-Jima desde el punto de vista yanqui: demasiados tonos, demasiadas miradas, demasiados estilos, demasiadas ideas y puntos de vista. Y además lo hace desde un tono marcadamente poético. Eastwood es poeta cuando no pretende serlo, cuando sencillamente nos cuenta cosas que conoce de primera mano.
Pero Malick, contándonos la batalla de Guadalcanal, es otra clase de poeta: con un fugaz intercambio de planos conjura tal tensión psíquica en el testigo de sus imágenes, que de pronto uno tiene la sensación de que se le va a explicar lo inexplicable. Las imágenes de The Thin Red Line entusiasman por su turbadora belleza y profundidad, pero hay más detrás: un relato destinado a llevar esperanza y fé al corazón del hombre.
Iniciamos por tanto un análisis apasionado de la que el autor de estas líneas considera una de las películas trascendentales del cine contemporáneo, no sólo estadounidense, sino mundial, para intentar ahondar en sus claves y sus enigmas. Tras los análisis de Ninja Scroll, Lost Highway, Alexander, Bram Stoker’s Dracula y Eternal Sunshine of the Spotless Mind, será el sexto análisis con el que obsequiaremos a nuestros lectores desde EXTRACINE, esperando siempre aportar algo nuevo y valioso al estudio de obras tan importantes.
Sería estúpido afirmar que The Thin Red Line es un filme antibélico, o de discurso reacio a los conflictos armados. Esto significaría empequeñecer sus logros y enturbiar su complejidad. Tampoco, como muchos han dicho sobre ella, creemos que se trate de un filme enmarcado en la corriente New Age. Su verdadera y última razón de ser se encuentra más allá de modas, movimientos o estilos preestablecidos, y es esto lo que la hace en verdad única.
Si el cine realmente está en condiciones de ofrecer un testimonio, una declaración de amor casi, acerca de las relaciones poéticas del hombre consigo mismo, con otros hombres y con la naturaleza; si puede ejercer de herramienta para acceder a regiones inhóspitas, severas pero indómitas de la naturaleza frágil y cruel del hombre, películas como esta son una bella muestra de ello.
Enclavada dentro del género bélico, al que pertenece por empaque y atmósfera, Malick se entrega como nunca antes a sus obsesiones. ¿Estamos realmente solos en el mundo? ¿Cómo viviremos nuestro último aliento?
Adaptación muy libre de la novela de James Jones, asistiremos al desembarco en una isla ocupada por los japoneses por parte de un grupo de soldados a los que seguiremos durante 3 h en los que habrá mucho más que combates y reflexiones sobre la muerte. Iremos indagando en la inagotable The Thin Red Line en sucesivos días, e invitamos al lector a que nos acompañe.

Ver: ‘La delgada línea roja’ (II) - Arranque Místico


Sin mucho tiempo de comentar por la escuela, pero con deseos de leer y compartir este acercamiento a un verdadero poema visual, como bien dices.
Saludos!
me facina la manera en que la se pone en un altar alas peliculas que son buenas y nada mas
De verdad no entiendo que tiene de grandiosa esta película.
YO TE DIRE JP …
EN ESTE BLOG DE CANONIZA O SE LAPIDA
SIN FUNDAMENTO ALGUNO MAS QUE EL CRITERIO DE CIERTO AUTOR
Pues, cxndxr, no de eso se trata un BLOG?
Pues sí, de eso se trata un blog, pero hay gente que no parece entenderlo…Y no entiendo eso de sin fundamento, precisamente vamos a dar fundamentos, e intentamos darlos siempre