
Para la directora norteamericana Kathryn Bigelow, que el 27 de noviembre cumplirá 57 años, parece no pasar el tiempo. Sigue tan elegante y guapa como siempre. Hoy ha presentado su nueva película en la sección oficial y no ha defraudado en su despliegue de tensión y adrenalina. The Hurt Locker gira alrededor de la experiencia límite de una brigada estadounidense encargada de desactivar explosivos en la guerra de Irak.
Para algunos, el film, aunque con una factura excelente, es demasiado neutro acerca de la guerra de Irak (como si las películas fueran panfletos políticos…), y trata a los soldados americanos con excesiva vehemencia. Para otros, es un ejemplo del conocimiento de los resortes del suspense y la tensión con los que Bigelow ya perfiló algunas de sus obras mayores.
Pero, desgraciadamente para ella, ha sido el día del francoargelino Tariq Teguia, que con su Gabbla es desde ya mismo un firme candidato al León de Oro. Su melodrama retrata con gran exactitud para los críticos la situación de Argel como país de inmigrantes forzosos. Una cinta más en la que el tono documental es casi preponderante, y en la que, como en el caso de Teza, de Haile Gerima, que cuenta la historia de Etiopía, la razón de ser es el retrato de los problemas de un país.
Si no hay nada raro, ambos realizadores verán recompensados sus esfuerzos este domingo cuando se anuncien los premios.

