molo haga lo que haga
Cuando Lars Von Trier presentó en Cannes Bailar en la oscuridad, su visión del ciego afecto materno, colofón de su trilogía del amor configurada previamente por Los idiotas (el amor a uno mismo) y Rompiendo las olas (el amor por tu pareja), un periodista le recriminó que siendo danés, cómo se atrevía a hacer una película criticando a la sociedad americana, algo ajeno supuestamente a su realidad diaria.

Trier, que será lo que quiera usted, pero tiene un surtido de neuronas muy bien nutridas dentro de esa destartalada cabecita, encontró en esta crítica un reto en sí mismo, iniciando su particular visión de los E.E.U.U. con una nueva trilogía, de la que hemos podido ver Dogville y Manderlay. Supuestamente dicha trilogía se coronaría con Washington, pero dicho proyecto se acaricia y se desea en la distancia.

El loco Lars, que sufre de sus personales montañas rusas emocionales, interpuso primero una comedia, ligera siempre dentro de sus propios términos, El jefe de todo esto, quizás para ventilarse la azotea. Y en esta cinta ya planteó las bases y anunció cuál sería su siguiente proyecto, que no, no sería Washington. Ahora se nos atreve con nuevo género, porque los juguetes ya usados no son interesantes, ¿verdad?

En Antichrist, co-escrita por Anders Thomas Jensen, Trier nos cuenta la historia de una pareja que deciden retirarse a una cabaña en el bosque tras la muerte de su hijo. Un thriller psicológico que devendrá en terror.

La producción comenzará este mes en Alemania, y se nos anuncia que los protagonistas serán Willem Dafoe y Charlotte Gainsbourg, que ya sin ayuda dan un poco de repeluco, con un presupuesto total de 11 millones de dólares.

A mi ya me da miedo sólo de pensarlo.

Vía: Variety