Es indudable que existe una intersante, para algunos cuestionable en términos cinematográficos, nueva ola de cine gore francés. Son cintas que mayormente no se basan en elementos sobrenaturales, que toman como principal monstruo depredador el mismo ser humano, y lo llevan más allá de la línea que una sensibilidad media es capaz de visionar sin echarse las manos a la cabeza.
En este sentido tenemos cintas como la desigual Frontière(s), que juega un poco a ser brutal y social sin mucho tino en ninguno de los dos aspectos, À L’Intérieur, una salvajada repleta de bestialidades y con un final de los que no se olvidan durante mucho tiempo, pero sobre ellos, ejemplos de directores primerizos y que dan poco pie a investigar en filmografías, tenemos el cine de Alexandre Aja.
Aja llama la atención internacionalmente con Alta Tensión, una cinta extremadamente tramposa en su guión como brillantemente llevada en su ejecución. De ahí pasa al mercado norteamericano con el remake de Las colinas tienen ojos, uno de los pocos experimentos en ese sentido que, sin desvirtuar el producto original rematan la propuesta. Y de qué manera. Una película muy simple, pero sincera y directa en su realización.
El director galo regresa este verano con Mirrors, otro remake, en este caso de una cinta asiática de terror, con Kiefer Sutherland de protagonista, y que si bien puede parecer relativamente suave en su sinopsis, una familia que se enfrenta a un ente maligno que usa los espejos para infiltrarse en nuestra realidad, poco a poco va prometiendo todo un festival de sangre. Muy en la línea de su director.
Gracias a IGN, podemos disfrutar de los 3 primeros minutos de la película, antes de comprobar próximamente en cines cuanto aguantamos sin poner cara de dios, ¡eso duele!
La preview, tras afirmar que eres mayor de edad, aquí.
Vía: IGN
