Me uno a la fiesta digital de mis dos compañeros en sus últimos post reivindicando los ricos mundos de Final Fantasy. Esta saga de videojuegos surgió a finales de los 80 como un canto del cisne (de ahí su nombre, fantasía final) de la, entonces al borde de la quiebra, compañía Square. El sorprendente éxito de aquel primer juego saneó las arcas de estos desarrolladores japoneses y se convirtió desde entonces en la franquicia de juegos de rol más famosa e importante (con permiso de los Zelda y los Dragon Quest).
Reconozco que no fue hasta el 2001, cuando jugué a Final Fantasy X, que tuve mi primer contacto con la saga. A partir de ahí me hice con todos los capítulos anteriores y he seguido con fidelidad los posteriores.
A finales de aquel 2001 se estrenó en cines Final Fantasy: The Spirits Within, película que realizaba la propia Square a través de unos estudios afincados en EE.UU. y que supuso un tremendo batacazo tanto crítico como de público.
La película afrontaba visualmente la representación humana a través de la animación por ordenador. Algo que en aquel momento no era habitual en el cine pero sí en los videojuegos. Uno de los grandes errores de The Spirits Within fue dejar de lado los ricos mundos de la franquicia de la que cogía el nombre para volverse más terrenal. ¿Dónde estaban los bellos escenarios y las historias épicas en mundos maravillosos a los que nos tenían acostumbrados?.
Cada historia en Final Fantasy suele ambientarse en mundos distintos, dando alas así a la dirección artística y al desarrollo de personajes. La ambientación asiática de FFX se veía sustituida así por la influencia mediterránea de FFXII y el cuento trágico que nos relataba el primero se tornaba en compleja trama política en el segundo.
El número de horas que ronda la duración de estos juegos, una media de 100, permite realizar un sosegado arco de transformación de los personajes así como incluir más puntos de giro de los que solemos encontrar en un guión cinematográfico.
A la espera de la llegada a occidente en 2010 de la entrega XIII os dejo con su último trailer que por lo que deja ver, sigue atesorando todas las virtudes que han hecho famosa a la saga. En definitiva, mantiene el espíritu del que careció su encarnación para el cine.


No olvidas Advent Children?? que para mi es la unica película de Final Fantasy
Lo que ocurre es que Advent Children es una película, no sólo para iniciados en la saga, sino para fans acérrimos de FFVII. He intentado ser más general, no olvides que esto es un blog de cine (supongo que ya lo sabrás pero también escribo en ecetia, allí evidentemente hablamos de forma más exhaustiva sobre videojuegos).
Creo que esta película hubiese sido mucho mejor tan solo con quitarle al titulo “Final Fantasy” y dejado nomas “The spirits within” Uno fue al cine esperando una cosa y quedó totalmente desilusionado por el hecho que de “Final Fantasy” tiene, justamente, solo el titulo.
Y estoy de acuerdo con Keleborn. Advent Children es la única película de Final Fantasy. Pero es una película para fanáticos, ya que no creo que alguien que la vea sin haber jugado al FFVII entienda algo….
Saludos!