Phoenix Pictures acaba de anunciar la adaptación de la novela The Unpleasant Profession of Jonathan Hoag al cine con Alex Proyas a la cabeza. La cinta, definida por sus productores, es un complejo thriller psicológico con mucha acción y momentos de amor. Me fío tanto de esa sinopsis como de meter los dedos mojados en un enchufe.
Pero la cosa realmente no pinta tan mal, vayamos por partes. Por un lado tenemos al director, Alex Proyas, un australiano de por lo menos 2 metros de diámetro estomacal que se casca cuando quiere peliculazos como El Cuervo o Dark City, cuando está deprimido y quiere animarse hace comedias musicales tan frescas como Garage Days, y cuando Will Smith paga las facturas sabe hacer algo mucho más que decente, como Yo Robot. No, Peter Berg. Tú no lo has hecho.
Por otro lado tenemos al autor del libro, Robert Heinlein, que es también el autor de Starship Troopers, que es más que cojonudo, y Stranger in a Strange Land, libro que no conozco personalmente pero que dicen es un icono de la contracultura en los 60.
Y por otro lado tenemos la sana intención de Phoenix Pictures (y cuando digo sana, me refiero sobre el papel) de desarrollar internamente películas con sello de director importante para posteriormente buscar majors que las apoyen. Ya han tenido éxito con David Fincher y su Zodiac, y tienen en próximo lanzamiento Shutter Island, de Scorsese, Shangai, de Hafstrom, y recientemente anunciaron el remake de Robocop a manos de Aronofsky.
Jonathan Hoag, que parte con un presupuesto aproximado de 40 - 50 millones de dólares y fue publicada originalmente en 1942, cuenta la historia de un hombre que poco a poco se va dando cuenta que no sabe qué hace durante el día o cómo se gana la vida. Buscando respuestas acude a una agencia de detectives, quienes descubrirán que todo el tinglado es algo que no esperaban.
Proyas tiene pendiente de estreno Knowing, una cinta que promete ser o muy buena o muy chorra, y más teniendo a Nicolas Cage a la cabeza, y también está comprometido con Universal para dirigir Dracula Year Zero.
¿No querías café, Alex? Pues toma dos tazas.

