
En opinión de quien esto escribe, que además de una formada y a veces polémica opinión sobre arte en general y cine en particular también tengo opinión en otros menesteres, los coches, el negocio del automóvil, es uno de los más catastróficos que nunca ha emprendido el sobrevalorado ser humano (tengo entre mis axiomas lo que dijo Wilde: “a veces creo que Dios sobreestimó su habilidad al crear al hombre”). No ha habido guerras más cruentas, injustas, terribles y amorales que las que se han desatado, aún se desatan, y sin duda se seguirán desatando por culpa del petróleo. Nada ensucia más las ciudades, compromete más nuestro sistema respiratorio y crea más estrés que coches, motos y camiones.
Pero es progreso, ¿no? El mismo progreso que ha convertido nuestro planeta Tierra en un lodazal. Si películas, en concreto obras maestras, como There Will Be Blood, hablan sobre la degradación moral del negocio del petróleo, y documentales extraordinarios como Tierra nos cuentan la rapidez conque ese, y otros negocios que nos hacen la vida más cómoda, destruyen el medio ambiente, será por algo. Y es que una de las más importantes cuestiones del arte es la de hablar sobre la verdad. Ahora, los debutantes Sergio García de Leániz y Vicente Pérez Martínez, inician el rodaje en Estados Unidos de su documental U-Turn (Cambio de sentido) sobre la adicción del mundo moderno hacia el automóvil.
Se trata de un complejo, ambicioso e importante proyecto, del que nos han hecho leer algunas notas de prensa y nos hemos lanzado enseguida a dejar constancia en EXTRACINE. Ésta co-producción hispano-mexicana no se limitará a filmar en localizaciones de la patria de Lincoln tan solo, sino que se trasladará a continuación a diversos parajes españoles, para después proseguir por Europa, Asia y América Latina. Todo un viaje.
Desde nuestro humilde rincón de internet, les deseamos suerte a ambos profesionales en su empeño, esperando que todo salga a pedir de boca y que tengamos cuanto antes un gran documental sobre la triste dependencia en todo el mundo de ese trasto que sólo sirve para fardar, palmarla contra una farola, ensuciar, hacernos engordar por la falta de ejercicio y la postura, y pocas veces para asuntos verdaderamente importantes.






Si, optemos por los biocombustibles así en vez de comernos los alimentos los usamos para hacer andar autos y demás maquinarias. Saludos de alguien que jamás tuvo auto.