
El cine siempre ha sido un buen aliado de los grupos de Rock. Con desigual fortuna los músicos han utilizado habitualmente este medio como forma de inmortalizarse en celuloide más allá de los surcos de un vinilo o del laser de un reproductor de CD.
Ya en los 50 Bill Haley y sus Comets ponían su seminal Round Around the Clock en Semilla de Maldad. Luego llegaría alguna película buena protagonizada por Elvis (de acuerdo, la mayoría eran bazofia), los frescos experimentos de Richard Lester con los Beatles, los documentales de festivales históricos como Woodstock, las sentidas despedidas como The Last Waltz o el más complejo de lo que parece a simple vista 1991: The Year Punk Broke, donde un Kurt Cobain antes del éxito de Nevermind flipaba yendo de gira con sus mentores Sonic Youth. En el caso que nos ocupa, la película de Sigur Ros curiosamente no es una película sobre Sigur Ros, es una película sobre Islandia.
El grupo, de vuelta a su tierra tras una agotadora gira mundial, demuestra su amor por el lugar que los vio nacer (no en vano Heima significa hogar) en una serie de conciertos gratuitos en los lugares más insospechados. La belleza de las imágenes es acompañada por la belleza de las canciones y nosotros como espectadores casi podemos tocar la textura de la arena de una playa o de la madera de un árbol, casi podemos oler la humedad en el aire y casi podemos sentir el frío que allí te abraza de forma natural.
Un amigo que estuvo hace poco en Islandia me hizo saber que se sentía frustrado porque las fotos que había realizado no reflejaban en absoluto la riqueza del lugar. Le recomendé Heima y, tras verla, supo que tenía el mejor álbum de fotos de su viaje que hubiera podido soñar.






Geniales. Siempre me ha impresionado la belleza de los videoclips de Sigur Ros, cortesía de los también islandeses Arni & Kinski. “Heima” es una maravilla para los sentidos, una película mágica. El grupo acaba de pasarse por Benicássim hace unos días, pero para los que se queden con ganas de verlos, vuelven a España en Noviembre (día 11 en Madrid, 12 en Barcelona). Un saludo!
Yo le regalé la película a mi novia. Una edición especial de la tienda de sigur rós. Brutal
salu2
Acá en mi linda patria Bolivia, este documental con la música de Sigur Ros es lo máximo conocido como la música minimalista.