El conocido tema de los británicos The Chemical Brothers, que nunca fueron The Prodigy, pero que eran talentosos, tuvo la suerte de contar con el genial Michel Gondry para el videoclip.

Y es que es una pieza de gran ingenio e interés visual. El director francés incide en su obsesión por el punto de vista, y en los artificios que pueden moldearlo y seducirlo. Toda una gozada.