Desempolvo mis viejos números de la mítica revista METAL HURTLANT y transcribo:

Una vez la divinidad me reveló en un sueño: Tu próxima película a de ser DUNE.

A principios de los 70 una mente inquieta y llena de talento decidió llevar al cine DUNE, la novela de Frank Herbert. Alejandro Jodorowsky, chileno de origen y artista total, encontró pronto un aliado en el francés Jean Giraud Moebius uno de los más grandes creadores de mundos e influyente autor de cómics.

Dalí iba a ser el emperador y su trono un retrete de oro, la música correría a cargo de Pink Floyd (que en aquellos momentos preparaban The Dark Side of the Moon), las naves estarían diseñadas por Christopher Foss, Giger daría vida al planeta Harkonen, los efectos especiales serían de Dan O´Bannon (después de rechazar a Douglas Trumbull por vanidoso), la dirección y el guión serían de Jodorowsky y los storyboards de Moebius. Meses de trabajo terminaron con el proyecto cancelado ¿Qué pasó?

Ganamos casi todas las batallas pero perdimos la guerra. El proyecto fue saboteado en Hollywood. Era Francés y no americano. Su mensaje no era bastante Hollywood. Hubo intrigas. Pillaje.


Según Jodorowsky tanto trabajo no cayó en saco roto, aunque tampoco de su lado.

El storyboard circuló por las principales productoras. Después, el aspecto visual de Star Wars se parecería mucho a nuestro estilo.

Para hacer Alien llamaron a Moebius, Foss, Giger, O´Bannon, etc. El proyecto enseñó a los americanos la posibilidad de hacer películas de ciencia ficción a gran escala y fuera del rigor científico de 2001.

Todos los que participaron de la ascensión y caída del proyecto DUNE aprendieron a caer una y otra vez con la misma obstinación hasta que aprendieron a mantenerse en pie. Recuerdo a mi viejo padre en su lecho de muerte diciéndome feliz: Hijo mío, he triunfado en mi vida, porque aprendí a equivocarme

En 1984 DUNE llegó a los cines a través de la mente de David Lynch y la producción de Dino De Laurentiis. El planeta Harkonen estaba diseñado por Giger.