Si uno pregunta qué cómicos son los más recordados de la época muda, a parte de Charlie Chaplin, muy pocos se acordarán de que por aquella época, Harold Lloyd era la más grande estrella del mundo, y que hizo más de doscientas películas desde sus veinte hasta sus sesenta y cuatro años. Hoy todo el mundo recuerda o tiene conocimentos de la famosa secuencia del actor colgado de un enorme reloj a muchos metros de altura, pero sabe poco de su cine.

Eso se ha visto remediado recientemente con un magnífico pack, en el que se recogen dieciséis largos y trece largometrajes contenidos en diez discos, y repletos de detalles y contenidos documentales para que ya nadie diga que no se puede acceder a su obra. La colección definitiva tiene lo más esencial y granado de la obra de un hombre que no sólo era un actor extraordinario, sino además un hombre extraordinario.

Enlace: Harold Lloyd - Colección Definitiva