No, no tiene nada que ver con la banda terrorista que tantos años lleva dándonos el coñazo. Es un cortometraje sobre la soledad, el aburrimiento y lo artificial, aunque acaba siendo entrañable. Por supuesto que lo de menos es la historia y lo importante es su soberbia ejecución técnica, con unos entornos y una perfección inusitadas. Los de Junk Works se superan a cada proyecto.
Vía: Llámame Lola










Añade un comentario