
Finalmente, un estudio grande ha entrado en la carrera del gran director de Tennessee, quien lleva varias semanas de despacho en despacho para convencer a los ejecutivos que cobran millones al año, de que le produzcan su nuevo proyecto, el largamente anunciado drama de acción centrado en la segunda guerra mundial.
Por supuesto, los Weinstein estarán asociados, pero hablamos de la que podría ser la película más cara de su director hasta la fecha. Muchos dirán que el fracaso comercial de su anterior (y arrollador) Death Proof, no ha ayudado mucho. Y puede que tengan razón. Todavía no están confirmados ni Leonardo DiCaprio ni Brad Pitt, actores cotizados (y populares), que no creo que tengan problemas para trabajar con él siempre que no le lleve ocho meses de rodaje (como en Kill Bill).
Quería tenerla preparada Tarantino para Cannes 2009. Parece difícil poder llegar a esas fechas. Ya veremos.
Vía: Coming Soon

